Qué hacer cuando aparecen algas en tu acuario
Las algas son una parte normal de la vida en el acuario; aquí tienes cómo identificar el tipo, corregir la causa real y devolver el equilibrio sin productos químicos agresivos.
No entres en pánico: las algas son normales
Casi todos los acuarios pasan por una fase de algas, y ver una película verde o un polvo marrón en el cristal no significa que hayas fracasado como acuarista. Las algas son organismos fotosintéticos simples que crecen dondequiera que haya luz más nutrientes disueltos. Tu acuario tiene ambos, así que un poco de algas es completamente natural. El objetivo no es esterilizar tu acuario, sino inclinar de nuevo la balanza a favor de tus plantas, tus peces y un agua clara.

Antes de comprar nada, respira hondo y observa. Lo más útil que puedes hacer es identificar qué algas tienes y por qué aparecieron. Tratar la causa es mucho más eficaz que fregar el síntoma cada semana.
Identifica el tipo de alga
Distintas algas apuntan a distintas causas, así que empieza con un diagnóstico rápido.
- Algas marrones (diatomeas): una capa marrón polvorienta sobre el cristal, la grava y las decoraciones. Extremadamente común en acuarios que solo tienen unas pocas semanas. Suele desvanecerse por sí sola a medida que el acuario madura.
- Algas de punto verde: pequeños puntos verdes duros sobre el cristal y las hojas de crecimiento lento. A menudo relacionadas con una luz intensa y un fosfato bajo.
- Agua verde: el agua misma se vuelve de un verde como de sopa de guisantes por algas flotantes libres. Casi siempre causada por demasiada luz, a menudo luz solar directa.
- Algas filamentosas o en hilo: largas hebras verdes sobre plantas y hardscape. Normalmente una señal de exceso de luz y desequilibrio de nutrientes.
- Alga barba negra (BBA): mechones de gris oscuro a negro en los bordes de las hojas y el equipo. Relacionada con un CO2 fluctuante y una alta cantidad de desechos orgánicos.
Entiende las causas reales
Las algas prosperan con tres cosas: luz, nutrientes y tiempo. Cuando una de estas está desequilibrada, las algas toman ventaja sobre tus plantas.
Demasiada luz
Esta es la causa número uno. La mayoría de los acuarios plantados solo necesitan de 6 a 8 horas de luz al día. Dejar la luz encendida de 10 a 12 horas, o colocar el acuario donde le dé la luz solar, alimenta a las algas mucho más de lo que alimenta a tus plantas. Un simple temporizador lo resuelve al instante.
Exceso de nutrientes
El nitrato y el fosfato provienen de los desechos de los peces, las plantas en descomposición y, sobre todo, la sobrealimentación. La comida no consumida pudriéndose en la grava es un bufé para las algas. Da de comer solo lo que tus peces terminen en unos dos minutos, una o dos veces al día.
Un acuario joven, sin ciclar
Los acuarios nuevos aún no han acumulado las bacterias beneficiosas que procesan el amoniaco y el nitrito. Este ciclo biológico lleva de 3 a 6 semanas, y la proliferación de diatomeas (algas marrones) durante este periodo es un rito de paso normal. Tus lecturas objetivo una vez ciclado son amoniaco 0 mg/L, nitrito 0 mg/L y nitrato mantenido por debajo de unos 20 mg/L.
Qué hacer ahora mismo
Aquí tienes un plan práctico y apto para principiantes que funciona para la mayoría de los brotes de algas.
- Reduce el periodo de iluminación. Pon tu luz en un temporizador ajustado a 6 a 8 horas. Aleja el acuario de la luz solar directa si es posible.
- Haz un cambio de agua. Cambia del 20 al 30 % del agua cada semana usando agua declorada a la misma temperatura. Esto retira físicamente los nutrientes y las esporas de algas.
- Reduce la alimentación. Disminuye las porciones y plantéate un día de ayuno por semana. Retira cualquier comida no consumida y las hojas muertas.
- Limpia a mano. Limpia el cristal con un rascador o imán para algas, y cepilla con suavidad las decoraciones afectadas. Para las algas filamentosas, enróllalas en un cepillo de dientes y tira de ellas para sacarlas.
- Enjuaga el material filtrante en agua vieja del acuario una vez al mes para que siga retirando desechos de forma eficiente. Nunca lo enjuagues bajo el grifo, ya que el cloro mata las bacterias beneficiosas.
Deja que la naturaleza te ayude
Un acuario bien plantado es tu mejor defensa a largo plazo. Las plantas de crecimiento rápido, como la cola de zorro, el helecho de agua o las plantas flotantes, absorben los mismos nutrientes que ansían las algas, dejándolas efectivamente sin alimento. Las plantas sanas y las algas compiten por los mismos recursos, así que cuanto más prosperen tus plantas, menos espacio tendrán las algas.
Algunos animales son entusiastas ramoneadores de algas. Los caracoles nerita son excelentes con las algas de punto verde y las diatomeas, las gambas Amano se enfrentan a las algas filamentosas, y los peces Otocinclus (en un acuario maduro) ramonean las algas marrones. Trátalos como ayudantes, no como una cura. No pueden arreglar un problema de fondo de luz o alimentación, y nunca debes sobrepoblar el acuario solo para controlar las algas.
Qué evitar
Recurre a la paciencia antes que a la química. Unos cuantos errores comunes empeoran las cosas:
- No dejes la luz encendida más tiempo esperando ayudar a que las plantas se recuperen; solo alimentas a las algas.
- Sé cauto con los alguicidas. Los mata-algas químicos tratan el síntoma, pueden dañar a las gambas, los caracoles y las plantas sensibles, y las algas muertas al descomponerse pueden disparar tus nutrientes y provocar otro brote.
- No hagas un cambio de agua gigante ni desmontes el acuario. En un acuario joven esto altera las bacterias en desarrollo. El mantenimiento constante y regular gana.
- No sobrepobles ni sobrealimentes para acelerar nada. Más desechos siempre significa más algas.
Prevención: los hábitos aburridos que funcionan
Una vez que el brote se desvanece, una rutina ligera evita que vuelva. La constancia importa más que cualquier producto individual.
- Mantén la iluminación en 6 a 8 horas con un temporizador.
- Cambia del 20 al 30 % del agua cada semana y analiza de vez en cuando para conocer tu tendencia de nitrato.
- Alimenta con moderación y retira los restos.
- Mantén las plantas creciendo y poda las hojas muertas con prontitud.
La mayoría de los problemas de algas desaparecen en unas pocas semanas una vez que la luz, los nutrientes y el mantenimiento vuelven a estar en equilibrio. Las algas de punto verde y las filamentosas tardan un poco más, pero se aplican los mismos fundamentos.
Como vencer a las algas consiste en realidad en repetir pequeñas tareas según un calendario, ayuda tener recordatorios para tu cambio de agua semanal, la alimentación y las comprobaciones del temporizador de la luz. Una aplicación como AquaTender te permite planificar y seguir estas rutinas para que tu acuario se mantenga equilibrado sin que tengas que acordarte de todo.
La conclusión
Las algas son un mensaje, no un desastre. Identifica el tipo, acorta tu iluminación, alimenta menos, cambia el agua con regularidad y apóyate en plantas naturales y unos cuantos ramoneadores. Corrige la causa en lugar de combatir el síntoma, mantén la constancia durante unas semanas y tu acuario se asentará en el equilibrio claro y sano que buscas.